Cada organismo reacciona de forma diferente a las sustancias naturales, pero entre los efectos más comunes asociados al consumo diario de CBD se encuentran:
- alivio del dolor
- niveles más bajos de ansiedad y depresión
- reducción del acné
- posible neuroprotección
- posibles propiedades anticancerígenas
Además, se están iniciando nuevos estudios para evaluar el CBD como tratamiento alternativo, debido a los posibles efectos antitumorales y antipsicóticos del cannabinol, y el CBD podría utilizarse para la prevención de la diabetes e incluso para tratamientos contra el abuso de sustancias.
Tu ingesta diaria de CBD debe determinarse en función de muchas variables diferentes, como tu peso, tu estado de salud actual, tu metabolismo personal, tu sensibilidad general a las sustancias, tu horario e incluso el efecto deseado, además de muchos otros factores.
Dicho esto, la mayoría de los expertos en CBD recomiendan empezar con una dosis de entre 10 y 30 mg de CBD al día. Si no se experimentan efectos secundarios, la recomendación general sería seguir tomando la misma cantidad de CBD a diario durante al menos 7-14 días y, a continuación, volver a evaluar los efectos positivos (y negativos), aumentando o reduciendo la dosis diaria en función de los efectos deseados. Para poder aprovechar al máximo los beneficios que el CBD puede aportar a la salud, no debes mezclar el CBD con medicamentos, THC, alcohol ni otras sustancias que alteren el estado de conciencia. Especialmente durante las primeras semanas de consumo de CBD, es el mejor momento para escuchar a tu cuerpo y aprender cómo reaccionas al cannabidiol.
Te recomendamos que lleves un registro de aspectos como tu estado general, nivel de energía, positividad, emociones, estado mental, niveles de relajación y salud general. Esto te permitirá evaluar de forma crítica tu ingesta personal de CBD y te ayudará a tomar la decisión correcta a la hora de aumentar o reducir la dosis.
No. Y eso se ha demostrado en una rigurosa investigación científica: los estudios clínicos nos indican que no es posible sufrir una sobredosis de CBD, ni siquiera con un consumo crónico prolongado de 1,5 g al día (la dosis media habitual recomendada de CBD para principiantes debería ser de unos 10-30 mg al día). El CBD no es tóxico, lo que significa que nuestro cuerpo gestiona adecuadamente el exceso de cannabidiol (CBD) y que el único inconveniente de tomar una cantidad excesiva de CBD puede ser que te relajes y te tranquilices demasiado. Por ello, no debes conducir ni manejar maquinaria pesada durante o después del consumo de suplementos de CBD.
Para poder aprovechar al máximo los cristales de CBD, necesitas una balanza de precisión para medirlos. La balanza es imprescindible, ya que la dosis inicial debe medirse con precisión y, tal y como se ha explicado, se empieza con una ingesta diaria de 10 mg que hay que repartir en tres tomas al día. Es decir, tres dosis de 3,3 mg de cristales puros de CBD al día.
Aunque los cristales de CBD son conocidos por su sabor amargo, en comparación con el aceite de CBD, lo mejor del CBD puro es que se disuelve en casi cualquier líquido y se puede añadir fácilmente a cualquier alimento que se elija. El sabor no supondrá ningún problema para un auténtico aficionado al cannabis, pero para aquellos a quienes no les guste el sabor amargo del cáñamo, disolver los cristales en la comida o bebida que prefieran hará que tomar CBD sea una experiencia agradable.
Para los fumadores entre vosotros, los cristales puros de CBD permiten fumar o vapear CBD en la cantidad que se desee, mientras que la mayoría de los aceites de CBD no se pueden fumar ni vapear. Además, dado que el CBD se disuelve con tanta facilidad, hay muchas formas diferentes de mezclarlo con otros ingredientes para conseguir la experiencia de consumo más agradable.
El único inconveniente de utilizar cristales CBD es que medir la cantidad adecuada de la sustancia puede resultar más complicado, a menos que se utilice una balanza de precisión.
- Deja que los cristales CBD se disuelvan debajo de la lengua.
- Prepara comida: añade CBD a tu comida.
- Disuélvelo en cualquier líquido: añade CBD a tu bebida.
- Dab: fuma CBD con un equipo especial para dabbing.
- Vape: fuma CBD con un atomizador de calidad.
- Añádelo a tu e-líquido para vapeo: vapea CBD en forma de e-líquido.
- Prepara tu propio CBD olie: diluye el CBD en aceite de cáñamo, de oliva, de coco o en casi cualquier otro aceite.
¿Conoces otras formas de utilizar cristales puros de CBD? ¡Cuéntanoslo!
El único inconveniente de utilizar cristales de CBR en su forma pura, sin diluir, es que resulta más difícil medir con precisión la dosis diaria. Dicho esto, no es posible sufrir una sobredosis de CBD. Ni siquiera con una dosis muy elevada, ya que el cannabidiol es una sustancia totalmente no tóxica y nuestro organismo metaboliza el exceso de CBD de forma saludable.
Es importante estar siempre atento, incluso con dosis pequeñas. En casos excepcionales, los usuarios de CBD pueden sufrir efectos secundarios, como pérdida de apetito, cansancio, sequedad de boca, mareos y diarrea.
Lo más importante es que el CBD podría entrar en conflicto con otros medicamentos que ya estés tomando, sobre todo con anticoagulantes. Por eso, siempre debes consultar con un médico antes de tomar el CBD supplementen.













