Los bongs o pipas de agua tienen una ventaja única que la mayoría de los demás métodos para fumar no tienen: filtran y enfrían el humo antes de inhalarlo. En este proceso, el tamaño del bong y la cantidad de agua que se puede utilizar en él son importantes. En algunos bongs, incluso se puede introducir hielo en el tubo recto que va hasta la boquilla, lo que permite que este proceso de enfriamiento del humo sea aún más eficaz.
Sí. Siempre. Da igual si fumas tu hierba (y, posiblemente, tabaco) con el método en seco (pipa) o con el método de filtración por agua (bong), siempre debes usar mallas limpias para proteger tu garganta de las partículas ardientes. Las simples gasas tienen muchas ventajas: la mayoría de las partículas ardientes no llegan a la boca, se desperdicia menos hierba y facilitan la limpieza de la pipa o el bong.
Los bongs más comunes son de acrílico o de vidrio. También pueden ser de cerámica o de silicona. Cada uno de estos materiales tiene sus ventajas e inconvenientes, pero los bongs más utilizados son los de acrílico (difíciles de romper, más baratos pero menos cómodos de usar) o los de cristal (mucho más duraderos si no se caen, más caros pero de mayor calidad).








