La Salvia (o Salvia Divinorum) es una planta psicoactiva muy potente que se utiliza por sus efectos alucinógenos únicos (y extremadamente fuertes). Normalmente se fuma y, para obtener los mejores resultados, debe fumarse con una pipa de agua, mientras se mantiene a alta temperatura con un mechero. El Salvia se comercializa en forma de hoja seca o de extracto en polvo.
Los efectos del Salvia son breves, pero muy potentes. ¿Cuál es la mejor manera de explicar la experiencia con el Salvia? Imagina que la realidad y el tiempo forman juntos una alfombra sobre la que estás de pie. Tras una sola calada de salvia, ¡alguien te arranca esa alfombra de debajo de los pies, por así decirlo!
Esta hierba es un alucinógeno, pero difiere en muchos aspectos de otros alucinógenos. De hecho, (por lo general) no produce efectos eufóricos, aunque sí altera enormemente tu forma de percibir las cosas. Por eso puede resultar difícil comprender lo que ocurre durante un viaje con salvia. Además, el cerebro no experimenta esa sensación de euforia que le ayudaría a gestionarlo con mayor facilidad.
Si quieres fumar salvia por primera vez, ten en cuenta que el efecto puede ser una extraña mezcla entre tu mejor sueño y tu peor pesadilla. Aunque la noción del tiempo desaparece por completo durante el viaje con salvia, conviene saber que la experiencia media comienza inmediatamente después de fumarla y dura entre 7 y 15 minutos. A continuación, sigue aproximadamente una hora con efectos secundarios más leves.
El Salvia solo debe consumirse en un entorno seguro y cómodo, preferiblemente en casa. Siempre debes contar con un acompañante o, como mínimo, tomarlo por turnos (una vez que otra persona haya terminado su viaje). Además, el Salvia no se considera una droga de fiesta, ya que es muy fácil perder el sentido de la realidad durante un breve periodo de tiempo.