¿Necesitas un molinillo sencillo, pero con un diseño muy chulo y funcional que haga su trabajo a la perfección? ¡Entonces quizá este sea el molinillo ideal para ti! Los chicos de Dope Bros se han asegurado de que este molinillo tenga un diseño elegante, que triture tus hierbas con especial cuidado y que sea fácil de limpiar. La fantástica combinación de colores negro y rojo le da a este molinillo un toque fresco, ¡así que empecemos a moler!
Los cogollos de cannabis tienden a volverse pegajosos y las distintas partes de los cogollos pueden presentar diferencias de densidad. Por eso es importante utilizar un molinillo especial para cannabis, con el fin de que tu experiencia al fumar sea más uniforme y agradable. Todos los molinillos de cannabis pretenden resolver el mismo problema: triturar los cogollos hasta conseguir una textura más homogénea. Esto permite que los porros, los blunts o las caladas en bongs y pipas se quemen de forma más uniforme.
La segunda función muy importante que desempeñan los molinillos de cannabis es minimizar el contacto entre las manos (los dedos) y los cogollos. Esto es muy importante porque el uso de un molinillo de cannabis evita que los tricomas y otros cannabinoides importantes se dañen o se eliminen por completo de tu porro (lo que significa que se quedan como “polvo” en las yemas de los dedos y las uñas). Con los molinillos de mayor calidad (de 4 piezas y 3 compartimentos), incluso puedes recoger este “polvo superpotente”, conocido como kief, para aprovechar al máximo todo el producto de cannabis.
Esto depende de tus necesidades, pero, en resumen: de 1 a 2 cámaras si fumas poco y no quieres recoger kief; de 2 a 3 cámaras si fumas con bastante frecuencia y te gusta recoger kief. La cámara inferior, conocida como la cámara de kief (¡si tiene una malla!), recogerá tricomas finos y cannabinoides, conocidos conjuntamente como kief (o keef). El kief es mucho más potente que cualquier cogolla normal, ya que es una sustancia casi pura de cannabinoides y terpenos.
Los molinillos más comunes son de acrílico (plástico) o de metal (normalmente aluminio). Otra excepción destacable son los molinillos de madera, pero estos son muy difíciles de limpiar y tienen una vida útil más corta en comparación con sus homólogos de acrílico o metal. En cuanto a facilidad de mantenimiento, calidad y durabilidad, ¡los molinillos metálicos (de aluminio) son los más utilizados en el mercado!








